“Las revistas están siempre llenas de casas donde no vive nadie”

La arquitecta del sentido común

Argentina de origen, Rojman hace ocho años que vive en Cataluña, de los cuales cuatro los ha pasado en Sant Cugat, donde ahora dicta cursos de interiorismo. Su manera de hacer arquitectura se aleja de la construcción y se centra en las personas, por ello se especializó en arquitectura doméstica.

La arquitecta Gabriela Rojman se formó en Argentina, con el reconocido arquitecto Rodolfo Livingston, el creador de la arquitectura de familia o, como ella dice, la arquitectura del sentido común, con quien trabajó durante siete años. Con él aprendió a hacer proyectos pensando en las personas, porqué, según dice, “tu casa es para vivirla”. Ahora ofrece sus conocimientos en cursos de interiorismo en el Club Muntanyenc. El próximo tendrá lugar a principios del mes de enero.

Qué tipo de personas se dirigen a estos cursos?

Es gente que tiene una necesidad concreta que resolver. Por ejemplo, una mujer que tiene un piso tan pequeño que no puede poner la heladera en la cocina o una mujer con hijas adolescentes que quieren dormir separadas y necesita reorganizar su casa… Es un poco lo que yo hago en mi vida profesional, que se parece a lo que hacen las modistas cuando arreglan un vestido. Tanto en el curso, como con los clientes, hago una entrevista exhaustiva a la gente, su historia, cómo se compone la familia, el signo del zodíaco, si fuma o no… todo lo que me resulte útil para componer un panorama. Es un curso muy interactivo en el que junto a todos los alumnos hacemos un diagnóstico de cada caso concreto. Así pueden surgir diversas soluciones, lo cual es muy enriquecedor.

Qué técnicas básicas se aplican en el mundo del interiorismo?

Una de las técnicas que enseño a mis alumnos es a tomar bien las medidas de una casa. Muchos profesionales no lo saben hacer. También les propongo que utilicen una brújula para saber cuál es el área más iluminada de la vivienda. Esto no se acostumbra a hacer y es una tontería, porque sólo cuesta 3 euros. Se debe medir la casa como si estuvieras haciendo una radiografía.

Y el primer consejo para empezar?

Lo primero que hay que hacer es conocer bien cuáles son nuestras necesidades y después ya buscaremos las ideas. Se debe partir del hecho que cada persona, cada familia y cada alumno es un mundo. No creo en las premisas básicas. Sí que hay algunas cosas que todo el mundo quiere y eso no quiere decir que sean universales para todos. Lo primero que hay que hacer es preguntarse cómo quieres vivir: hay gente que pasa mucho tiempo en casa y otros que trabajan todo el día fuera y sólo vienen a dormir. Sus necesidades no son las mismas. ¿Por qué siempre los padres se quedan el dormitorio más grande? Si lo pensamos bien, los niños pasan más tiempo en su habitación y necesitan más espacio para jugar.

Entonces, crees en las tendencias y las modas?

Siempre hay modas, pero pasa como con la ropa, que viene impuesta por los dueños de los comercios y no por la gente. A pesar de ello hoy en día hay una tendencia muy importante, que es la del ahorro energético: luces, electrodomésticos… Por otra parte sí que hay personas a quienes puede gustar un estilo minimalista, rústico o ecléctico, pero a veces me doy cuenta que es porque, por ejemplo, su familia vivía en una masía cuando era pequeño. Conocer todos estos datos me ayuda a saber de dónde nace la demanda.

Entonces, haces un poco de psicóloga?

Sí, y además estudié un poco porque me parecía que era clave para mi trabajo, porque en la universidad la formación que recibes está muy orientada a la construcción y no a la gente. Una casa debería ser siempre eso que la gente necesita y no eso que se le ocurre al arquitecto de turno en un despacho.

Los arquitectos no piensan en la gente a la hora de hacer proyectos?

Me odiarán, pero yo creo que muchas veces el cliente molesta a los arquitectos. De esta manera ellos tienen un espacio en blanco para hacer su obra. Las revistas están siempre llenas de casas donde no vive nadie. Mis alumnos siempre me dicen que han visto muchas revistas, pero que no tienen nada que ver con ellos.

Qué piensas de IKEA?

Me parece que es muy bueno, porque si no, no iría tanta gente. La gente no es tonta. IKEA tiene su función: ofrecer un mueble a un precio normal, que no te durará toda tu vida, pero te solucionará una necesidad.

Se nota la crisis en este sector?

Se nota que la gente que quería hacer reformas no las hace y prefiere esperar, aunque tenga el dinero para hacerlas. Pero, a pesar de la crisis, hay muchas cosas que la gente puede hacer.

Para leer más artículos, haz click aquí: Notas

Volver a puzzle arquitectura

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s