Los “Insondables Caminos de Sherlock Holmes” llevaron mis pasos a Palau Solità i Plegamans, a la casa de EO, quien tiene como prioridad cambiar el mobiliario de la habitación de su hija de 9 años.
¡Normal! Las niñas crecen y pasan del “peluche rosa” al “maquillaje gótico” en pocos meses. Y el dormitorio debería acompañar estos cambios. 
Por eso propongo un mobiliario modular neutro, laqueado en color blanco o marfil. La madera natural queda excluida, ya que el suelo y las puertas son de haya amarilla, con una veta muy marcada y se superpondrían. 
¿Qué piezas de mobiliario sugiero? Una cama, un armario y una mesilla de noche. Debajo de la cama: dos grandes cajones para guardar juguetes o ropa. Sobre la cama, dos colchones superpuestos (por si se quedara alguna amiguita a dormir).
El mobiliario “neutro” abre la posibilidad de personalizar con el color de la pintura, con las cortinas, el edredón, los cojines, la alfombra, con cuadros o pósters. De manera fácil y económica. Y de acompañar la evolución de nuestros hijos a través de años tan cambiantes como los de la adolescencia. 
Habrá tiempo para sumar muebles más adelante: un escritorio, una estantería para libros. La propuesta también lo contempla.
Mientras tanto, nada más. 
Bueno sí, lo más valioso: mucho espacio libre para moverse y jugar :-)

El comedor también necesitaba un “refresh”: alfombra, cortinas, mesitas a los lados del sofá… elementos que lo hicieran menos frío y más acogedor. La diferencia entre una casa y un hogar <3
El dormitorio principal: Sólo necesitaba un par de lámparas protagónicas y cortinas tradicionales en color azul claro en las ventanas, para dar calidez y volumen.