En una visita de House Coaching (de unos 90 minutos de duración) propongo a los clientes diversas soluciones de distribución, mobiliario, iluminación y color. 
A partir de allí pueden pasar dos cosas: 
1. Vuelven a ponerse en contacto conmigo para desarrollar un proyecto/presupuesto
2. Los propios clientes se encargan de llevar las ideas adelante.
Si se da el último de estos casos, pasado un tiempo me suele sobrevenir la curiosidad… ¿Cómo habrá quedado?

Muchas veces soy afortunada y me llega la respuesta a través de un mail como el siguiente:
“¡Hola, Gabriela! Aquí puedes ver muchas de las ideas que nos diste, ya hechas realidad. Lo que más nos costó decidir (pero como tú lo viste tan claro, al final nos lanzamos…) fue el cortar la librería y convertirla en un aparador. Al principio me costó mucho aceptarlo… pero ahora estoy encantada.
También he cambiado las cortinas y con las nuevas he ganado muchísima luz.
La idea que tanto me gustó de esconder la tele construyendo un mueble a medida ha sido muy práctica y la tele queda perfectamente escondida dentro. 
También estamos encantados con tu idea de cambiar la orientación del salón hacia la terraza: es muchísimo más agradable y amplio. 
Al final los sofás los hemos dispuesto en cuadrado porque siempre somos muchos y nos gusta mucho vernos las caras.
También estoy encantada con la idea que me diste de sacar la alfombra debajo de la mesa. Se ve mucho más grande el salón sin delimitar tanto el espacio con alfombras.
No sé si aprecias en las fotos el color de la pared, pero es precioso: es el que tú me recomendaste para resaltar la madera del suelo. Ya puedes apreciar en las fotos como luce ahora el suelo del salón: es como si fuera el mueble más importante!!!
En fin, que es un salón infinitamente más agradable y te estamos súper agradecidos por todo!!
Un cordial saludo,
BM”
Ya lo sabes: si tú también tienes dudas sobre las reformas a realizar, ponte en contacto con nosotros para contratar una visita de House Coaching