En los muebles originales de la cocina predomina el color rojo, lo cual impulsó a que los nuevos complementos siguieran el mismo patrón

A & M tenían claro que necesitaban un espacio para comer en la cocina. 
Y no sólo para comer, sino para desarrollar la vida familiar de la pareja y sus dos hijos adolescentes. 
Lo solucionamos mediante una mesa ovalada (que casi no ocupa lugar) + un banco (con espacio de guardado debajo) y varios taburetes.
A continuación de la mesa, un mueble suspendido que permite disponer pequeños electrodomésticos y realizar trabajos auxiliares.
El “toque final” lo aporta el papel pintado de imitación ladrillo visto -instalado por los mismos propietarios en una tarde plena de diversión y risas, según me contaron- y el rrrrrojo furioso de cojines y reloj, que, como dicen los que saben, aumenta el apetito.
Buen provecho! 🍧

Parte de la mesa queda inserta en la base del banco, para que cuando no se utiliza ocupe el mínimo espacio