La isla en primer plano. Detrás, el espacio para cocinar y en el lateral,
un mueble complementario con los electrodomésticos más voluminosos disimulados.

Los “Insondables Caminos de Sherlock Holmes” llevaron mis pasos hacia Gavà, al piso de M & J.
Será su primer hogar juntos, así que procuraremos crear espacios disfrutables al 100% en éste, su “nidito de amor”.
Una de las principales dudas que plantean es si deberían eliminar las paredes que separan la cocina del comedor.
En este caso, la respuesta es contundente: Sí! 
La cocina es interior y poco iluminada, con lo cual integrarla con el salón significará ganar luz y fluidez espacial. 
El consejo no se limita sólo a eliminar la pared que separa cocina y comedor: también sugiero prescindir del tabique que divide la cocina de un laaaargo pasillo que sólo sirve para sumar m2 desaprovechados en la vivienda.
¿El resultado? Una cocina mucho más espaciosa y luminosa, comunicada con el salón a través de una isla que M y J se ocuparán de poblar con sabrosos desayunos y mimos :-)

La cocina en proceso de obras. En el techo pueden verse las huellas del tabique eliminado.