Los “Insondables Caminos de Sherlock Holmes” llevaron mis pasos hacia Parets del Vallès, a la casa que A&G tienen previsto reformar en los próximos meses.
Estaban bastante decididos a comenzar las obras… cuando me crucé en su camino!
Y decidieron -antes de mover un solo ladrillo- realizar una consulta de “House Coaching” para asegurarse de que iban por buen camino.
En la primera parte de la visita, la casa fue estudiada minuciosamente (con mi lupa de Sherlock “Homes”) y sus futuros habitantes escuchados atentamente en cuanto a sus necesidades y dudas. 
Luego surgieron el diagnóstico y las ideas de distribución general, que enriquecieron el proyecto previo, respetando su esencia.
Básicamente se trató de redistribuir las piezas del “puzzle” 
– Desplazando el acceso hacia uno de los laterales de la vivienda 
– Trasladando el salón a la galería posterior, para conseguir una relación salón-comedor-jardín más fluida.
Por último: 
– Adaptando un trastero (ubicado en la parte posterior del jardín) para ser utilizado como estudio.
¡Es lo que tienen las casas tan compactas! Requieren de una pieza “satelital”: un pequeño espacio arriba, abajo o atrás, que permita -cuando se necesite- poder “apartarse” del núcleo principal de la vivienda. 
En mi experiencia, una sana decisión: ya sea para hijos adolescentes que practican violín hasta las 3 de la madrugada o bien para visitas inesperadas que deciden quedarse a dormir luego de una cena copiosa ;-)

La galería se convierte en el salón comedor, respetando la estructura existente
y ampliando con grandes ventanales hacia el jardín.
El acceso ubicado en el frente de la vivienda, se traslada hacia uno de los laterales,
utilizando parte de una pequeña habitación existente
El trastero del jardín, una vez mejorado su aislamiento térmico,
hidrófugo y acústico, se convierte en un agradable estudio/”refugio” :-)
Los diferentes espacios se redistribuyen con un concepto de vivienda contemporáneo.
Espacios diáfanos y una mayor conexión con el exterior/jardín